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lunes, 5 de diciembre de 2016

MENÚ PARA EL PROGRAMA DEL VIERNES 09 DE DICIEMBRE DE 2016

MENÚ PARA EL PROGRAMA DEL VIERNES 09 DE DICIEMBRE DE 2016
* Hace 100 años nació la cancionista tapatía Lupita Palomera
* Guty Cárdenas nació hace 111 años y Toña la Negra hace 106 años 
* Presentaremos diversas canciones dedicadas a diferentes medios de transporte como automóviles, barcos, buques, aviones y bicicletas, con intérpretes como Ernesto Riestra, Fausto Delgado, hermanas Padilla, Julio Jaramillo y otros
* En la sección Una canción colombiana para el mundo, oiremos oiremos "Te llegó la hora", tema jocoso con Antonio Posada
* Óscar Botero Franco, columnista invitado, nos recuerda que el próximo 14 de diciembre se cumple el 38 aniversario de la muerte del gran artista mexicano Fernando Valadés

1. La cantante tapatía Lupita Palomera nació hace 100 años en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, el día 12 de diciembre de 1916. Desde muy pequeña empezó a desarrollar sus cualidades de cantante que la llevaron a debutar, siendo muy joven, en la XED, cantando “Mañanita fría”, de su coterráneo, Gonzalo Curiel. Pronto consiguió una fama envidiable en el ambiente de la capital jalisciense. Luego de triunfar en un concurso de canto en su ciudad natal, se trasladó a la ciudad de México (1934), donde actuó en la radio como intérprete de Gonzalo Curiel, Abel y Alberto Domínguez y Rafael Hernández. Don Emilio Azcárraga Vidaurreta le dio la oportunidad de presentarse en la XEW, como parte del elenco de “La Hora Azul”. La popularidad nacional de Lupita Palomera vino pronto con canciones que ella hizo famosas, como” Vereda tropical”, “Perfidia”, “Frenesí” e “Incertidumbre”. Puede decirse que el público la identificó siempre como la insuperable intérprete de la primera de las canciones mencionadas. En 1941, Lupita Palomera contrajo matrimonio con el inmortal crooner mexicano Fernando Fernández, con quien procreó tres hijas (Notas: elblogdelbolero.wordpress.com). Palomera murió el 16 de noviembre de 2008. Sin duda, Lupita Palomera ha sido, además, una de las artistas cuyas grabaciones son de un indiscutible éxito y actualmente son buscadas por los coleccionistas. Una de las voces más claras, limpias y agradables del bolero.

2. Escucharemos un programa con algunas canciones dedicadas a medios de transporte como automóviles, barcos, buques, aviones, bicicletas y demás. Por ejemplo para recordar a Guty Cárdenas, a 111 años de su nacimiento, ocurrido el 12 de diciembre de 1905, escucharemos la canción “Corriendo y volando”, que hace referencia al tren. En su adolescencia, Guty Cárdenas comenzó a estudiar piano, saxofón y clarinete, pero, influido por Ricardo Palmerín y Pepe  Domínguez, se dedicó más a la guitarra; su profesor en ese instrumento fue Pepe Sosa. Alrededor de 1919 formó sus primeros dúos y tríos musicales en Mérida, siguiendo la tradición de la trova yucateca. En 1922 se trasladó a la ciudad de México, donde se tituló de contador privado. De regreso en Yucatán conoció a los poetas Ricardo López Méndez y José Esquivel Pren, quienes luego serían letristas de algunas de sus canciones. Entre 1925 y 1928 hizo varios viajes a EU y Cuba. De La Habana trajo, en febrero de 1928, la rumba Oye Chacha, que difundió con mucho éxito en Mérida. Ese mismo año estrenó su canción Para olvidarte a ti, con letra de Emilio Padrón. Poco antes, en el carnaval de Mérida de 1926, había conocido a Ignacio Fernández Esperón, “Tata Nacho”, quien lo invitó a la ciudad de México para participar en el Concurso de la Canción Mexicana de 1927. Al final de ese certamen se presentó en el teatro Iris con su bolero Nunca, que obtuvo el segundo sitio, después de Menudita, de “Tata Nacho”. (Con datos de Gabriel Pareyón, Diccionario Enciclopédico de Música en México).


3. Una canción dedicada a los carros es el tema “Fausto y su Ford”, interpretada por el cantante puertorriqueño Fausto Delgado, grabada en los años treinta. Como ya lo habíamos comentado en recientes entregas, de este cantante poco se sabe de su vida como cantante. Se conoce que nació en Puerto Rico, que fue la segunda voz del Trío Criollo. Algunos datos afirman que perdió su brazo izquierdo debido a un desafortunado accidente con un cable eléctrico y que de Puerto Rico se marchó a Nueva York en el año de 1929 y realizó grabaciones ese mismo año con los grupos “Antillano” y “Canario” para la RCA Victor. Fausto realizó la mayoría de sus canciones en los años treinta y principios de los cuarenta, cuando las técnicas de grabación eran primitivas y sólo se usaba un micrófono. Además, Fausto estuvo asociado con compositores y músicos de la talla de Rafael Hernández, Pedro Flores, Johnny Rodríguez, Canario, Xavier Cugat, Enrique Madriguera, etc. Llegó hacer duetos con cantantes de gran categoría como Pedro Ortiz Dávila Davilita, Tito Guízar, Guty Cárdenas, Rafael Rodríguez y Pedro Marcano, entre otros.

4. En versión de orquesta típica escucharemos el tema “Las bicicletas”, del compositor Salvador Morlet. De acuerdo con datos e investigaciones de Salvador Carrasco V., este compositor es  uno más  de la pléyade de compositores olvidados, que merecen un poco de atención. Su nombre aparece mencionado en algunos artículos de prensa desde 1893 desapareciendo en 1904. Cabe mencionar que un personaje del mismo nombre, Salvador Morlet Mejía, nacido en 1908, tuvo una destacada labor como maestro normalista en Orizaba.  Puede ser probable que Salvador María José Luz Onofre Morlet Maillefert nacido el 12 de junio 1867  en la Ciudad de México,  y bautizado en la iglesia de la Santa Veracruz en esa misma fecha sea el famosísimo autor de una de las piezas más populares del porfiriato: Las bicicletas. Si en verdad fuera cierto, para el año de 1893, año en el que comienzan sus referencias hemerográficas,  hubiera contado con 26 años. Mario Leyva Escalante afirma que en nuestro país la bicicleta se volvió un vehículo de moda y de diversión entre los jóvenes de las clases altas durante el porfiriato, y su uso se volvió símbolo de modernidad. Una de las piezas musicales más identificadas con ese periodo está dedicada a ella: la polka “Las Bicicletas”, del compositor Salvador Morlet, de quien se sabe poco pero que, al parecer, nació en la ciudad de México en el año 1867. Sin embargo el uso de la bicicleta tardó en extenderse a otros sectores, pero en cuanto lo hizo se posicionó de inmediato como un transporte popular. Giacinto Benotto corredor de bicicletas, creó en 1931, en su natal Italia, una fábrica de estos vehículos. (Con datos de https://musicologiacasera.wordpress.com y http://www.imer.mx).

5. En voz de Luis Pérez Meza escucharemos “El aeroplano” y con Lucha Reyes oremos “El avioncito”. La historia de los vuelos en México dice que el 8 de enero de 1910, un gran aeroplano corrió sobre los llanos de Balbuena, levantando el vuelo en pocos segundos, se mantuvo en el aire tras recorrer unos 500 metros para luego bajar lentamente hasta posarse de nuevo en tierra. Fue la primera vez que voló un avión en México y el logro se le debe a Alberto Braniff Ricard, quien desde hace tiempo venía efectuando sus pruebas de vuelo en esos terrenos. El tema era conocido en todos los círculos sociales. Los que decían saber sobre el nuevo deporte aseguraban que era casi imposible que el joven, sportman de 25 años de edad, pudiera volar a la gran altura de la Ciudad de México. Sólo unos cuantos, encabezados por el propio Alberto, no cejaron en el afán de hacer que el avión traído desde Francia volara. La historia comenzó en aquel país cuando Braniff y su familia disfrutaban el verano de 1909 en Biarritz, donde tuvo la oportunidad de subirse a un aeroplano gracias a que convenció al piloto de que lo llevara a volar. Después de ese suceso, el joven mexicano partió a París para aprender a volar en los campos de Issy Les Molineux en un avión de la marca Voisin, decidiéndose después a comprar uno.

6. Escucharemos la canción “El buque de más potencia”, a ritmo norteño antiguo. Asimismo en la voz de La panchita oiremos “El buque fantasma”, que es como se conoce el pasillo “Romance de mi destino”, escrito por el ecuatoriano Abel Romeo Castillo, nacido en Guayaquil. Culminó sus estudios universitarios en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Madrid, titulándose como Doctor en Ciencias Históricas el 6 de noviembre de 1931. Regresó a Guayaquil en 1933 para ocuparse de la subdirección de Diario El Telégrafo. Fue nombrado profesor del colegio Vicente Rocafuerte en 1934. Viajó luego a Chile, donde escribió "Romance de mi destino", canción popular. En 1945 fue designado como Miembro Fundador y Presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana fue profesor. Se casó en 1946 con Giannina Echeverría Espinoza. En 1947 fundó la Escuela de Periodismo de la cual fue su primer director. En 1970 fue vicedirector de la Junta Cívica de Guayaquil y del Archivo Histórico del Guayas. En 1974 fue director de la Biblioteca Municipal de Guayaquil hasta 1976. Perteneció a las Academias de la Lengua y de Historia del Ecuador, así como de otras ciudades extranjeras. Falleció en 1996 en su departamento de la plaza del Centenario, el 11 de noviembre de 1996, siendo enterrado en el Cementerio General de Guayaquil al día siguiente.

7. Siguiendo con canciones de barcos, en la interpretación de la orquesta de Ernesto Riestra oiremos “El barco chiquito” y en las voces de González y Rosales presentaremos “Barco costeño”. Ernesto Riestra nació en Monterrey y fue uno de los mejores directores de orquesta de los años 40 en México. Se formó en Estados Unidos a finales de los años 20, abrevando del charleston, el blues, fox trot, jazz y todos los ritmos generados allá por la comunidad afroamericana. Lo suyo fueron las grandes orquestas, el swing, el boogie boggie y el mexicano humor. Asimismo, cuando el neolonés Ernesto “el Pelón” Riestra llegó en 1932 a la capital azteca al poco tiempo de haber arribado de la Urbe de Hierro , en donde estuvo por más de una década y en los cuales participó en distintas orquestas, entre ellas, la del español Enric Madriguera. Presentó una prueba con su orquesta en la W, el propio Emilio Azcárraga le extendió una efusiva felicitación pero no lo contrató. Acudió a la otrora famosa XEB que en ese tiempo tenía nada más y nada menos que al maestro Alfonso Esparza Oteo como su Director Artístico y como orquesta de planta la de Adolfo Girón quien también mostraba su gusto por la actuación en cine. Su indiscutible talento como director de orquesta –conocido también como “El Pontífice del Jazz”-quedó de manifiesto en su programa Té para dos que rompió los récords de audiencia en la emisora de El Buen Tono. (Con información de http://www.codigoradio.cultura.df.gob.mx y www.lamusicasinfinal.blogspot.m).

8. En la sección Rinconcito Arrabalero presentaremos el tango “Te has comprado un automóvil”, con música de Antonio Tanturi y letra de César Garrigo. Asimismo, y gracias a las amables peticiones de los radioescuchas, oiremos en voz del ecuatoriano Julio Jaramillo escucharemos “La canción del linyera”. En los años treinta había mucha hambre y gran recesión económica en el mundo y Argentina no estaba exenta. Los vagabundos caminaban a la orilla de las vías férreas, cuando podían viajaban o dormían en algún vagón carguero; al indigente, que estaba echado al abandono se lo llamaba linyera o crotto. En cuanto a la palabra crotto, la misma parece tener afinidades con el chilenismo roto, el cual suele tener el mismo significado. Sin embargo, los lunfardólogos casi unánimemente aseveran que croto inicialmente fue el mote dado a los "peones golondrinas" que usando la entonces muy extensa red ferroviaria argentina por el Decreto Ley N° 3 del 7 de enero de 1920 podían viajar gratis en los vagones de carga a sus destinos de trabajo debido a la Ley llamada Crotto al ser ésta promovida por el senador radical Jose Camilo Crotto y por tal motivo los guardianes y la policía ferroviaria les solían decir a estos trabajadores "vagabundos": "vos viajás gratis por Crotto". Los enumeraban en voz alta diciendo: "Van por Crotto", luego esto degeneró en "son de Crotto", hasta llegar al "son crotos". Finalmente iban en los techos de los vagones de carga, muchos todavía los recuerdan en Argentina.

9. Toña la Negra, María Antonia del Carmen Peregrino Fernández.  Nació en Palo Blanco, Veracruz, el 11 de diciembre de 1910 y murió en la ciudad de México el 19 de noviembre de1982. Una de las figuras más representativas de la época de oro de la canción mexicana. A los siete años de edad ganó un concurso infantil de canto; poco después obtuvo empleo como cantante en funciones de matinée en cine mudo. Trasladada a la ciudad de México, en 1929 debutó como cantante aficionada en el teatro Variedades, luego apareció acompañada por los hermanos Manuel y Nacho Uscanga, y por los Cuates Castilla. En 1931 fue presentada a Agustín Lara, quien la bautizó “Toña la Negra” y compuso para ella la canción Lamento jarocho, con la cual debutó en el teatro Iris el 31 de diciembre de 1932, pidiéndosele en el estreno que la repitiera seis veces. Enseguida ofreció temporadas en los teatros Follies, Lírico y Politeama y en los salones Capri y El Casino de la Selva, y se incorporó al elenco de la radiodifusora XEW. Después cantó también en la XEQ y en muchas otras radiodifusoras en diferentes ciudades de la República Mexicana. En 1934 cantó por primera vez a dueto con Pedro Vargas. Entre 1945 y 1980 realizó giras por Cuba, Argentina, EU, Colombia, Venezuela y América Central, en ocasiones cantando al lado de Celia Cruz. Grabó casi 40 discos y actuó en las películas Conga roja, Cortesana, Humo en los ojos, La mulata de Córdoba, María Eugenia, Mujeres en mi vida, Payasadas de la vida y Revancha.  (Con datos de Con datos de Gabriel Pareyón, Diccionario Enciclopédico de Música en México e imagen de El Universal, el gran diario de México).

10. En la sección Una canción colombiana para el mundo, el coleccionista Alberto Cardona Libreros, desde Bogotá, nos presentará el tema “Te llegó la hora”, de Antonio Posada, en voz del propio autor y su conjunto. Cuando comenzaba la década de los años cincuenta, apareció en el ambiente farandulero colombiano una melodía paisa que gustó bastante en toda la región andina y que fue interpretada por un hombre que tenía voz antioqueña, aguascada, gruesa y destemplada, pero que era la muestra fehaciente del típico paisa; la canción, que fue todo un suceso, se llama "El grillo" y el intérprete era el pereirano (nacido en Riosucio, Caldas), bohemio, rezandero, aguardientero, culebrero, brujo, cantante y buen amigo Antonio Posada Correa, quien se hacía acompañar musicalmente de un dueto llamado Los Tumaqueños. Antonio Posada grabó y compuso muchísimas canciones; impuso éxitos discográficos decembrinos como El grillo, Que lo diga ella, El chorizo, Me va a dejar con la gana, María Luisa, Inés venite pa' acá, Se llegó la hora, Cosa rara, La cobija rota y tantísimos otros; pero también Antonio hizo música fría, guasca y campesina como los pasillos Agonía de mi madre y Triste entierro y los tangos Leprosa y Demacrada. Iniciando la década de los años sesenta Antonio Posada abandonó la ciudad de Medellín y marchó hacia el sur del país; unos meses después llegó la noticia de que había fallecido a causa de la herida que le causó una de sus culebras.(Con datos de http://biografiasantioquia.blogspot.mx).


FERNANDO VALADÉS Y SU PASO POR COLOMBIA

Por  ÓSCAR BOTERO FRANCO

El próximo 14 de diciembre se cumple el 38 aniversario de la muerte del gran artista mexicano Fernando Valadés, motivo que nos indujo a escribir esta nota, como un homenaje a ese gran señor, autor, compositor, pianista e intérprete de bellas canciones, algunas de ellas dedicadas a Colombia y a otros pueblos de Centro y Sur América.

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Estamos en el cálido Puerto de Mazatlán (Sinaloa), donde la brisa refresca el ambiente.- El calendario marca una fecha: 1 de abril de 1920 (año bisiesto) y es Jueves Santo.- En la familia Valadés Lejarza, una de las más ilustres de este terruño bendecido por Dios, hay nerviosismo y agitación, pues doña Esther Lejarza Osuna de Valadés, se prepara para recibir a su cuarto hijo. Ya habían nacido Carlos, Adrián y Miguel.- El momento del parto llega y otro varón entre a engrosar la familia: se llamará Fernando. El padre, don Carlos G. Valadés (otras fuentes indican que se llamaba José), amante a la poesía, se siente orgulloso de haber procreado otro hijo y prontamente, aunque después de su temprana muerte, llega el quinto vástago a esta familia: César. El señor Valadés murió muy joven, contaba 29 años de edad cuando fue mordido por una víbora cascabel y no pudieron salvarle la vida. Pero doña Esther era una mujer emprendedora y valiente y se las ingenió para levantar a su familia dentro de los cánones del respeto, la virtud, el estudio, la honestidad y el trabajo.


Todo parecía normal, pero un mal día, la niñera encargada de Fernandito, mujer sencilla y analfabeta, comete una absurda equivocación, al confundir un veneno para erradicar bichos (hormigas) con leche o azúcar, lo cual casi le causa la muerte a este párvulo, logrando sobrevivir, pero causándole una lesión de por vida que lo obligó a caminar en muletas hasta el momento en  que el Creador lo llamó para que fuera a cantarle al cielo.

Pero Fernando no se amilanó ante esta situación, tenía muchos pasatiempos y trabajos: le gustaba la fotografía, reparar daños en las embarcaciones y atuendos de pesca, tallar muebles y lo más importante, tocar el piano y componer canciones. También iba por los pueblos vecinos proyectando películas.

Algún día conoció a una de las mujeres más hermosas de la época, Lucila Valdez Tirado, y aunque los dos eran muy jóvenes (él de 19 y ella de 16), optaron por contraer matrimonio y vivir felizmente, cosa que lograron. De esta unión nacieron 13 hijos, que fueron la alegría de los esposos Valadés Valdez.

Con motivo de la muerte de su señora madre, Fernando compuso una canción, por allá en 1959, que le abrió las puertas de la fama y la popularidad: “¿Por qué no he de llorar?”, grabada para la RCA Víctor mexicana, gracias a la gestión del señor Mariano Rivera Conde, su amigo, y quien se desempeñaba como director artístico de la disquera del perrito y la victrola.

Hoy, este tema tiene incontables versiones, tanto cantadas como instrumentales.- Aquí vale la pena anotar que el compositor colombiano Álvaro Dalmar (Alvaro Chaparro), autor de temas tan reconocidos como “Bésame morenita” (grabada entre otros por Pedro Infante, Nelson Pinedo y Carlos J. Ramírez) y de “Amor se escribe con llanto” (popularizada por Felipe Pirela, Julio Jaramillo, etc.), hizo una magnífica versión de este tema en tiple, instrumento de origen colombiano, similar a la guitarra pero de 12 cuerdas.

Muchos artistas escogieron las canciones del maestro Valadés para llevarlas al acetato, por ejemplo, “Los 3 Reyes” grabaron “Asómate a mi alma”, una versión impecable; también la hicieron Virginia López, Trío Los Astros,  la Queta Jiménez, etc.- Pero considero que el tema “¿Por qué no he de llorar?”, que tiene múltiples versiones, es una de las composiciones más reconocidas a nivel internacional (Angela Carrasco, Yolanda y su trío Perla Negra, Helenita Vargas), siguiendo “El diccionario” y “Regalo del cielo”.- Javier Solís, amigo del  maestro Valadés y con quien compartió muchos escenarios, le grabó “No perdamos tiempo”, con acompañamiento de mariachi.- La orquesta colombiana de “Los Trotamundos”, que fuera dirigida por el maestro Enrique Aguilar, grabó para Codiscos el Mosaico Valadés con sus dos primeros grandes éxitos en Colombia: “El diccionario” y “¿Por qué no he de llorar?”, temas obligados en fiestas y reuniones en las inolvidables décadas de los 60´s y 70´s.- Vale la pena anotar que el tema con el que se dio a conocer Valadés en México fue “Te diré adiós”.- Y el amigo Óscar Peláez J., veterano periodista del espectáculo, nos recuerda que el Trío Los Astros estaba integrado por Ovidio Hernández (que también perteneció a Los Panchos), Florentino Urbina y Felipe Compan Montalvo, que iniciaron actividad en 1950 y que fueron los primeros en grabar un tema del maestro Valadés.

Fernando Valadés dedicó muchas canciones a los diferentes países de centro y sur América.- Por ejemplo, se conocen siete canciones (algunos afirman que son nueve), dedicadas a Colombia (“Orquídeas de Medellín”, “Bugueña”, “Caleñita mía”, “La novia barranquillera”, “Bogotana querida”, “Mi adorada pastusita” y “Mujercita bumanguesa”).

Este gran compositor, intérprete y pianista mexicano viajó por casi toda Colombia.- En 1964 estuvo en la Feria de la Caña en Cali (con Celia Cruz, Daniel Santos, José Alfredo Jiménez y la Billo’s Carcas Boys).- En el 65 se presentó en el Teatro Bolívar de Armenia, también en el Teatro Cabal de  Santa Rosa de Cabal, en Barranquilla, etc.- El 8 de julio de 1966 el semanario “Pantalla” de Medellín anunciaba en su primera página “Llegó Fernando Valadés” y que se presentaría en Bogotá.- El concierto en Medellín fue en el Teatro Junín, demolido en mala hora para levantar el Edificio Coltejer.- También estuvo en el Teatro México de Itagüí y en fin, en muchas ciudades colombianas.- En su gira por Colombia, Valadés estuvo acompañado por Yolima Pérez, Noel Petro, Henry XV, Los Beatniks, etc.- También compartió escenario con Lucho Bermúdez y su orquesta, presentándose en el Grill Candilejas de Bogotá.- Pocos artistas, como Valadés, recorrieron el territorio nacional dejando honda huella, por sus canciones y sobre todo, por ser tan carismático y amable con el público.

Con motivo de la enfermedad de su esposa, Fernando entró en una depresión tremenda y murió 3 meses antes que doña Lucila, el 14 de diciembre de 1978 en la ciudad de México, a causa de un infarto.- El maestro Valadés se había presentado en Tijuana, con el éxito que era de suponerse, el 13 de diciembre se sintió mal y fue trasladado con urgencia en un avión particular a la capital del país, donde fue certificado su deceso.-Parece que el artista presentía su final, porque se despidió del pueblo tijuanense con un dejo de tristeza y melancolía.- Estaba próximo a cumplir 59 años de edad.- Y extraña coincidencia: nació un jueves y murió un jueves.- También se ha dicho que Valadés murió en Santa Rosalía (Baja California Sur), versión que su familia no ha reconocido.- Sus restos mortales descansan en el Panteón Jardín de ciudad de México, al lado de los de su esposa doña Lucila.

El estilo de Fernando Valadés fue único y no podemos caer en el error de compararlo con Lara y Manzanero, cada uno tenía su propio sello.- Su producción discográfica comercial fue relativamente baja (115 títulos), pero sus discos ocuparon lugares privilegiados en difusión y ventas.- Sus primeras grabaciones fueron para la RCA Víctor y luego pasó a hacer parte del elenco de la Musart.- Y a pesar del correr de los años, Fernando Valadés sigue presente  en el corazón de sus múltiples admiradores.- ¡Y su recuerdo será imperecedero!

Medellín, noviembre de 2016

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